Empieza otro año, 2014. O eso celebraban ayertoda esa calaña de melones que se comió 12 uvas. Díganme ustedes que aporta esa puta mierda. Yo me comí 12 almendras, con sus 3 gr de proteína y 15 de grasas. Así, para salir todo pitufo a la noche. Y así fue.
Esa, para la que las mujeres se pasan horas preparándose. ¿Y para qué? Total, sino me acuerdo de como iban, lo único que recuerdo es que ninguna terminó en los sofás adecuados para ello saltando y estropeando los peinados que han tardado horas en hacerse.Y eso me jode. Triste, demasiado ebrio quizás. Y así transcurrió la noche. Entre jodidas ratonas camufladas en vestidos intentando camelar a algún pobre borracho para empezar bien el año; y super ratones enfundados en trajes casi tan feos como las macetas que tienen por cabeza. A mi, personalmente, casi me engañan sus aromas perfumados, sus vestidos (alguna llevaba mas capas que una cebolla) y esos bailes, que le dejan a uno con el rifle mas tieso que en el ejercito.
Dichosas Minnie Mousses
Claro, luego te levantas y sigue el juego. Las ves llenando las jodidas redes sociales subiendo fotos de la noche anterior, antes de salir, cuando el alcohol no había hecho mella sobre sus cuerpos de roedoras y dices: ''Joder, vaya rurus''. No te engañes, es un espejismo.Siguen siendo los mismos ciervos que un día normal pero vestidas para hacerte sucumbir. Casi lo consiguen. Este año he conseguido esquivar sus argucias, tramas, trucos y triquiñuelas.
Luego está ese sector de brazos alambre que se creen en la cúspide social por pegarle cuatro polvos a una tía buena acomplejada y venida a menos (algunas que viven de las rentas de años pasados). Y van andando y contoneándose, sacando su pechazo de estropajo. Esos que se reían de ti, como si no hubiesen visto arroz y pollo en su vida, esos. Y tú, con tu super armada, les miras y te ríes cuando se dirigen hacia tu persona sin llamarte de usted. ¿Pero que diablos os creéis putos crustáceos crujientes? Sodomiza corzos, penetra hipopótamos.
Pero bájales de la parra y bueno. Se meten en el papel de mafiosos y de chicos malos en a tres metros sobre el cielo y te siguen sacando pecho delante de las ratonas a las que intentan aferrarse y a las cuales, tienen que aceptar, que ya se han ido. Amigos, lo siento. Habéis perdido, asumidlo. Los jodidos maestros, los que de verdad estamos en la cúspide de la crema, tarde o temprano, ganamos.
Así ha empezado el año.
P.D: ¿Recordáis lo de mañana te llamo? Pues no, putas ratas... Id a embaucar a otro con vuestras fauces.